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08 Jul 2016

10 realidades tecnológicas que ya están transformando el mundo


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La tecnología avanza a pasos agigantados. Prácticamente a diario leemos sobre nuevos caminos que se emprenden y que, a su vez, generan vías de investigación inexploradas. Por primera vez, tenemos una sensación plenamente real de que, aquello que vislumbrábamos en las películas de ciencia ficción, se erige como una realidad tangible que influye o está a punto de afectar a nuestra realidad cotidiana.

Si combinamos las innovaciones que incluye este post descubriremos que, en un futuro realmente próximo, probablemente tendremos que lidiar con posibilidades tan revolucionarias como que los gobiernos puedan conocer la opinión de sus ciudadanos en tiempo real sobre cualquier asunto o la producción de órganos humanos a medida, de la misma manera que hoy se confeccionan recambios de automóvil.

Son proyecciones tan impactantes como las que podría ingeniar la mente del más avezado guionista de ciencia-ficción. La diferencia de que ahora aguardan a la vuelta de la esquina. ¿Sabremos adaptarnos a esta nueva realidad? ¿Generarán mayor cohesión social o agravarán las diferencias? ¿Cómo evolucionará nuestra economía? Veamos algunas de estas realidades tecnológicas que ya están transformando el mundo:

1º) Impresión 3D: Aunque se trata de un invento de los años 80 del siglo XX, su estallido se ha producido tres décadas después y aún no ha hecho más que empezar. Se empezó trasladando al mundo físico objetos virtuales con materiales plásticos y hoy ya se trabaja con aluminio, titanio, chocolate y hasta tejido humano artificial. Incluso se imprimen casas a piezas. El gran reto es la reproducción de órganos hechos a la medida del receptor, pero ya se fabrican prótesis, audífonos… El término de moda es la “impresión 4D”, donde distintos materiales interactúan unos con otros y se auto-ensamblan o transforman al pasar de un ambiente a otro. En un futuro no muy lejano probablemente tendremos una impresora 3D en casa con la que imprimiremos zapatos, la correa del reloj que se nos ha roto y hasta el almuerzo. Será como pasar de la economía productiva a la economía del diseño. Como reverso de la moneda, la extensión de las falsificaciones o la posibilidad de fabricar armas.

2º) Conducción autónoma: Aunque aún se encuentra en una fase beta, su uso real avanza semana tras semana. En unos años, comenzará a ser habitual que nos crucemos con vehículos vacíos que se conducen solos en base a rutas pre-establecidas, o que van ocupados por un pasajero dormido o que se dedica a trabajar en el ordenador. En estos momentos también se trabaja en vehículos de reparto autónomos, autobuses e incluso grandes cargueros de mercancías. Y, al mismo tiempo, se disparan grandes y pequeños interrogantes: ¿Habrá semáforos en un mundo donde todos los vehículos están conectados? ¿Desaparecerá la profesión de conductor? ¿Cómo reaccionará el vehículo autónomo ante el dilema de salvar a su pasajero o a varios viandantes? ¿Qué supondrá todo esto para la industria del automóvil? ¿Tendrá sentido que tengamos coche?

3º) Realidad virtual: En un lustro la realidad virtual ha evolucionado de forma sorprendente, gracias al desarrollo de nuevos gadgets, un software mucho más potente e innovaciones técnicas como la fotografía de 360 grados. Actualmente, la realidad virtual se observa como un avance especialmente vinculado al universo de los videojuegos. No obstante, en un futuro no muy lejano, ¿podríamos acabar montando fiestas en una discoteca virtual con nuestros amigos de las redes sociales? Las posibilidades son infinitas y sus consecuencias apenas se vislumbran.

4º) Drones: Los drones nacieron como respuesta a distintas necesidades de inteligencia y defensa en la industria militar, pero su presencia en la sociedad civil se ha multiplicado. Su uso en la industria cinematográfica y televisiva es ya habitual, y ofrece soluciones económicas a tomas que antes costaban auténticos disparates. Los drones se están utilizando para repartir pizzas o paquetería e incluso hemos visto recientemente un dron gigante capaz de transportar a una persona. También se emplean en agricultura para fertilizar los campos o combatir plagas, en la vigilancia de los bosques e incluso en su reforestación, esparciendo semillas.

5º) Robótica: Los avances en este campo son tantos que prácticamente a diario nos acordamos de esa primera ley de la robótica que promulgó el escritor de ciencia ficción Isaac Asimov: “Un robot no hará daño a un ser humano o, por inacción, permitirá que un ser humano sufra”. Los robots dedicados a la producción industrial son una constante y están transformando el universo laboral de los hombres. Sin embargo, en los últimos años, aparecen robots capaces de tocar el violín como maestros, atender las necesidades informativas de los clientes de un hotel o realizar trabajos domésticos. A ello se suman fenómenos como la nano-robótica y las increíbles aplicaciones que pueden tener para la medicina.

6º) Inteligencia artificial: Algoritmos genéticos, redes neuronales artificiales, pensamiento abstracto humano, procesamiento del lenguaje natural… Todos ellos son términos que alimentan la inteligencia artificial y la hacen evolucionar. Cualquier smartphone ya incluye un asistente virtual que compra por nosotros, localiza la información que le requerimos y nos facilita múltiples tareas. La ciencia, sin embargo, se encuentra varios pasos por delante y trabaja en sistemas que aprenden por sí mismos, evolucionan y se adaptan a las distintas realidades. Incluso se escriben libros o se compone música mediante inteligencia artificial. Es un campo donde se trabaja mano a mano con la robótica y del que saldrán avances increíbles a corto plazo. Como contrapunto, el riesgo que implicaría la “singularidad”; cuando los robots puedan mejorarse y rediseñarse a sí mismos. Según Stephen Hawking, “constituiría el mayor evento en la historia de la humanidad, pero también el último”.

7º) Transporte magnético: Uno de los inventos que mantienen en vilo a la comunidad científico-tecnológica y a la propia industria del transporte es Hyperloop, el nuevo sistema de viajar impulsado por Elon Musk, fundador de Tesla y Pay Pal, entre otras compañías. Se trata de una capsula que circula por el interior de un tubo sobre un colchón de aire, donde no existe el rozamiento. En teoría, permitirá unir en minutos ciudades separadas actualmente por horas de viaje. Aunque aún está en desarrollo, esta nueva forma de transporte es mucho menos costosa que el tren regular y alcanzará velocidades superiores a 1.100 y 1.200 kilómetros por hora. Un equipo de la Universidad Politécnica de Valencia se encuentra trabajando en el diseño de la cápsula y ya hay proyectos para distintas zonas del mundo.

8º) Internet de las cosas y Big Data: La tecnología ya permite conectar a la red múltiples objetos cotidianos y que estos remitan información sobre su estado y necesidades. Holanda y Corea del  Sur, por ejemplo, han sido los dos primeros países en generar una red destinada exclusivamente a conectar objetos. Esta nueva coyuntura generará cantidades ingentes de información que permitirán tomar decisiones de una forma automatizada y masiva mucho más precisas y exitosas, al tiempo que transformará la forma de comercialización de los productos. Lo mismo se habla de gobiernos conectados con sus ciudadanos que de neveras que hacen la compra automáticamente en función de su contenido. Las implicaciones son imposibles de prever, pero atañen a todos los campos de la ciencia y la sociedad. En paralelo, se generan nuevas dudas que afectan a la privacidad de los seres humanos.

9º) Wearables: Estos dispositivos inteligentes, que llevamos encima como cualquier otro complemento, nacieron con objetos a los que ya nos hemos acostumbrado, como los relojes inteligentes o las Google Glass. De ahí hemos pasado a ropa deportiva que mide las constantes vitales de los deportistas, dispositivos que siguen el avance del Parkinson en los enfermos o guantes que reconocen piezas durante un proceso de ensamblaje. Las nuevas tendencias hablan de circuitos temporales tatuados en la piel que permitirán desde pagar una compra a abrir la puerta de la casa, escribir sobre la piel como en un teclado o realizar una monitorización continuada de nuestras constantes vitales.

10º) Fintech: La fusión entre tecnología y dinero está transformando por completo la banca y los productos asociados a los pagos e inversiones. Primero fue Pay Pal, al introducir un sistema seguro para las transacciones en Internet. Luego todas las empresas y startups que ofrecen alternativas de inversión, supervisión, contabilización, financiación o flujo de capitales distintas a las tradicionales. Consecuencia: una auténtica revolución en un sector habitualmente estático como es el de la banca, que se ha visto obligado a subirse al carro de la innovación. A ello hay que sumar las posibilidades que generan las criptomonedas, como Bitcoin, que se apoyan en la tecnología Blockchain. Ésta garantiza la seguridad a niveles antaño insospechados y muy probablemente se reutilizará para todo tipo de transacciones.

Lo que antes parecía ciencia-ficción, hoy comenzamos a observarlo con cierta familiaridad…



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