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08 Oct 2009

Doctor, me duele este píxel


El calendario marca el fin da las vacaciones estivales. Recién llegado de su apartamento en la playa, Juan teme que los excesos le pasen factura, se toma la tensión y mide su frecuencia cardíaca. Al otro lado de la pantalla, su médico de cabecera le confirma, con los resultados en tiempo real, que le han sentado bien las vacaciones: todo está correcto.

No dijimos al inicio que el calendario está encabezado por el número 2020, pero tampoco importa demasiado. Este hecho será para entonces tan cotidiano como hoy lo es consultar el e-mail gracias al trabajo que hoy ya se está haciendo. La sanidad en línea, la e-salud o la sanidad digital, llamésmole como queramos, es hoy una realidad que se construye colectivamente y que implica a los profesionales de la medicina (médicos, enfermeros, administrativos, etc.), las comunidades autónomas y varios ministerios. La historia clínica electrónica, la receta digital, la cita médica por internet y la telemática intercentro y finalmente la propia telemedicina se están creando ahora mismo, mientras lees estas líneas y la sanidad está de actualidad por la Gripe A.

En 2007 se habían instalado ya más de 76.000 ordenadores y 1.410 servidores en más de 5.000 centros de salud y hospitales

Empezando por lo fundamental (el equipamiento), ya en 2007 se habían instalado más de 76.000 ordenadores y 1.410 servidores en más de 5.000 centros de salud y hospitales de todo el país en los que trabajan más de 182.000 profesionales sanitarios y casi 50.000 administrativos que atienden a más de 28 millones de españoles, según el estudio ’Las TIC en el Sistema Nacional de Salud’. Pero claro, eso sólo es el principio del programa ’Sanidad en Línea’, cuyos objetivos globales son desarrollar servicios sanitarios online, completar un sistema interoperable de tarjeta sanitaria, permitir el intercambio de datos clínicos entre los sistemas autonómicos de salud en previsión del aumento de la movilidad el ciudadano, desarrollar la receta electrónica e implantar progresivamente la historia digital del sistema Nacional de Salud.

Cualquier ciudadano que haya tenido que acudir al médico estando fuera de su comunidad autónoma ha podido comprobar que tener acceso a la información clínica básica (alergias, enfermedades crónicas, tratamientos en curso, episodios destacables, …) sería muy útil tanto para la persona desplazada como para el profesional sanitario que la atiende sin conocerla previamente. Cualquier médico de familia sabe que las historias clínicas de sus nuevos pacientes venidos de fuera no llegan hasta él caminando y por voluntad propia, antes uno o varios médicos han atendido a esos pacientes con anterioridad aplicando todo su conocimiento y experiencia a resolver los problemas de salud que les llevaron a la consulta. Todos ellos junto con otros muchos profesionales se han ocupado también de que dichas historias tengan formato digital y resulten comprensibles y útiles para otros colegas,.

Llegar hasta este punto supone el esfuerzo de años y a partir de ahí el reto es conseguir que la información clínica básica esté disponibles donde y cuando se pueda necesitar por profesionales autorizados y con la aprobación del ciudadano.

¿Quién no ha perdido un buen rato de su tiempo haciendo cola en el centro de salud para pedir cita con el médico porque el teléfono de cita previa no lo coge nadie? Las TIC favorecen que estas situaciones se puedan evitar pero para conseguirlo hace falta revisar procedimientos, ajustar procesos y tener muy en cuenta la respuesta que se quiere dar junto con los recursos y la experiencia disponibles. Todo ello representa el trabajo de otros muchos profesionales y requiere sumar esfuerzos, inversión sostenida y compromiso de todos.

En este sentido el programa Sanidad en Línea puso encima de la mesa 252 millones de euros, de los cuales un millón procede del Ministerio de Sanidad y Política Social, 111 de las comunidades autónomas y 140 del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, quien los aporta a través de red.es y recientemente se ha puesto en marcha Sanidad en Línea Fase II.

La receta electrónica

La receta electrónica ya es una realidad en Andalucía y Baleares y está en marcha en otras 6 CC AA

Uno de los proyectos con más repercusión del programa es la receta electrónica. Ésta tiene como objetivo fundamental liberar al médico de tareas administrativas simples de cumplimentación de recetas en aquellos casos en los que, a su criterio, la continuidad de un tratamiento no requiere revisión. Así pues, la receta electrónica es una bendición para los enfermos crónicos y sus cuidadores, mejora el cumplimiento terapéutico, evita la venta de medicamentos sin receta, evita fraudes y refuerza el papel del farmacéutico como agente sanitario.

Cualquiera de nosotros, podrá utilizar este servicio en sus farmacias dentro de poco. De hecho, es realidad desde hace tres años en Andalucía, también desde hace dos en Baleares y está en marcha en Extremadura, Galicia, País Vasco, Catalunya, Canarias y Valencia. Además se encuentra en fase piloto en otras cuatro (Madrid, Murcia, Cantabria y Aragón). El resto de comunidades ya lo tienen previsto en agenda.

La Historia Clínica digital, a un paso

Todas las comunidades autónomas llevan realizando proyectos de historia clínica digital desde hace más de una década, aunque el grado de desarrollo y madurez de estos proyectos es variable. En 2006 sólo Baleares y País Vasco tenían implantado el servicio mientras que ocho CCAA estaban extendiéndolo. El año pasado, Cataluña, Navarra, Castilla La-Mancha, Ceuta y Melilla, Andalucía, Extremadura y Valencia se sumaron a esas dos y otras seis comunidades comenzaron a su vez a extenderlo también.

La historia clínica electrónica supone disponer en un único soporte de la información de los diferentes contactos del ciudadano con el sistema sanitario (consultas de atención primaria, de especialistas, hospitalizaciones, etc.) y pruebas diagnósticas que se le hayan realizado (laboratorio, imagen médica, etc.). Este soporte es interoperable y accesible desde cualquier comunidad autónoma.

Cita telemática

En 2006 sólo los ciudadanos que vivían en Galicia, País Vasco y Canarias podían solicitar una cita para su médico de cabecera a través de la Red. Desde el año pasado lo pueden hacer también catalanes y andaluces y riojanos, madrileños, manchegos, murcianos y valencianos podrán hacerlo en breve. La cita telemática descongestiona considerablemente el flujo administrativo de los centros de salud, permitiendo a sus profesionales dirigir el esfuerzo hacia otras áreas, y evita al ciudadano pérdidas de tiempo. La cita telemática constituiría, en lenguaje informático, la versión 0.0.1 de lo que nuestro amigo Juan hace al llegar a su casa en el inicio de este reportaje.

2010, un año para ver resultados

La segunda fase de ‘Sanidad en Línea’ abarca hasta 2012 y ya está dotada con 101,60 millones de euros y se espera que llegue a los 195,20

El trabajo no puede detenerse, y por eso este mismo verano se sentaron las bases de la segunda fase de este programa ’Sanidad en línea’. Fue a partir del convenio que suscribieron el pasado 21 de julio la ministra de Sanidad y Política Social, Trinidad Jiménez, y el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián. El compromiso clave de ese convenio radica en implantar la Historia Digital del Sistema Nacional de Salud y para lograrlo es imprescindible continuar trabajando juntos poniendo las TIC al servicio de los profesionales para que la atención sanitaria siga siendo de calidad pero cada vez más ágil, segura y personalizada.

El convenio, que regirá hasta el año 2012, y contempla la ampliación, prevé una financiación estatal de 101,60 millones de euros, de los que el Ministerio de Industria aporta 55 millones de euros y el Ministerio de Sanidad 46,60. Si todas las Comunidades Autónomas se adhieren al convenio, su aportación se elevará a 93,60 millones de euros, de modo que la cuantía total para el desarrollo de esta segunda fase se situará en 195,20 millones de euros hasta 2012.

Aparte de culminar la implantación de la Historia Clínica Digital y de la Receta Electrónica, durante esta segunda fase se asegurarán la disponibilidad, rendimiento y funcionalidades necesarias en el nodo central del Sistema Nacional De Salud (SNS). El nodo central permite dar soporte al intercambio seguro de datos clínicos y de salud en el conjunto del SNS y garantiza la interoperabilidad de la información. Además, también se proyectan actuaciones de formación y capacitación tanto para los profesionales del sector sanitario como para los propios ciudadanos, a fin de que puedan exprimir al máximo las nuevas ventajas que las TIC ya están trayendo a la sanidad.

Paso a paso, pero llegará el día en que todos podremos hacer como Juan sin ninguna dificultad, aunque lo ideal es que todos estos servicios estén disponibles pero que no tengamos que utilizarlos porque significará que nos cuidamos, nos sentimos bien y nuestra salud no requiere cuidados sanitarios.


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