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11 Jul 2016

Cuatro ‘startups’ españolas con valor social añadido


startups sociales

¿Qué tienen en común Sensovida, Outbarriers, Literates y Voluntichies? Las cuatro son startups, las cuatro aprovechan la tecnología para un fin social y las cuatro fueron elegidas para participar el pasado mes de junio en el Unreasonable Lab Spain -organizado por una de las aceleradoras de proyectos sociales más importante del mundo, Unreasonable Institute, y  por Teamlabs-.

Se trata de una iniciativa que se ha desarrollado por primera vez en nuestro país y que tiene como objetivo formar a jóvenes emprendedores que, con sus proyectos de alto impacto, pueden ayudar a generar un cambio positivo en la sociedad.  Estas cuatro startups constituyen un ejemplo de proyectos que persiguen un fin social y que además han elegido la tecnología como base para desarrollar su negocio, así que hemos querido dedicarles este espacio en unblogenred.es. Veamos a qué se dedican:

Sensovida: Es una solución de teleasistencia que persigue cambiar las opciones actuales de telealarma por un sistema más avanzado, que utiliza las últimas tecnologías en Internet de las cosas y Big Data. Con ella se busca ofrecer más seguridad a los mayores, gracias a la detección automática de potenciales situaciones de riesgo, con la consiguiente tranquilidad para sus familias, mediante información en tiempo real a través del móvil. Los creadores son Fidel de la Hoya, Elvira Morán y Eduardo Moreno que, tras comenzar vendiendo en Zaragoza, han empezado en otras ciudades como Madrid, Barcelona, Valencia, Alicante o las Palmas, entre otras.

Outbarriers: Esta app gratuita mejora la autonomía de las personas ciegas y con problemas severos de visión, al hacer visibles los comercios y puntos de interés mediante el envío de información audible a su móvil. Esto es posible gracias a la instalación estratégica de balizas BLE en los puntos a señalizar. Estas balizas son autónomas, económicas y muy sencillas de colocar. Los fundadores son José Manuel Robles, Adrián Martinez y José Hermoso.

Literates: Una app que permitirá alfabetizar y mejorar las habilidades lectoras, las cuales serán medidas a través de diferentes niveles y una metodología donde el usuario puede ser alumno o tutor. Además, estará soportada por una comunidad de voluntarios-tutores. Este proyecto lo impulsan Alejandra Espinoza, Ignacio Caño y Vicent Rosso.

Voluntechies: Cada año, más de 500.000 niños son ingresados en los hospitales españoles. Voluntechies nace con el objetivo de mejorar la estancia de niños y jóvenes en hospitales, a través del uso de la tecnología, con sesiones de realidad virtual, robótica, drones, programación y mucho más. El promotor es Francisco Rojo.

Se trata, sin duda, de cuatro ejemplos que van a contracorriente y que pueden inspirar a otros emprendedores. El último ´Informe Especial GEM sobre Emprendimiento Social´ señala que en nuestro país el número de empresas con objetivos sociales ha aumentado levemente (0,9% en 2015 frente al 0,3% en 2009). Lamentablemente, los índices continúan muy por debajo de la media Europea (2,98%). Algo similar sucede con la tasa que mide la actividad de las iniciativas sociales en funcionamiento, donde España se encuentra rezagada entre los países con economías impulsadas por la innovación, con índices en torno al 1% frente a la media mundial del 3,7%.

Los negocios iniciados por emprendedores sociales han aumentado en la mayoría de regiones del mundo y cada vez son más las personas que inician negocios con objetivos de bien común y no solo con la meta de obtener beneficios. El promedio mundial de adultos de entre 18 y 64 años que están en el proceso de crear una empresa social es del 3,2%, cifra inferior al 7,6% de aquellos que emprenden con fines exclusivamente comerciales.

El tema del género en emprendimiento, formación o empleabilidad TIC será objeto de otra entrada en este blog, pero conviene adelantar que este mismo estudio indica que entre los emprendedores sociales del mundo, el 55% son hombres y el 45% mujeres, lo que implica una brecha de género menos pronunciada que en el emprendimiento comercial (dos hombres por cada mujer emprendedora). En España, seis de cada diez emprendedores españoles con fines comerciales son hombres y cuatro son mujeres.



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