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16 Dic 2016

El largo periplo de la paella hasta convertirse en emoji de WhatsApp


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Aunque en esta ocasión a Apple casi se le ha pasado el arroz, por fin podemos anunciar que el emoji de la paella ya puede enviarse por whatsApp desde cualquier smartphone del mundo. El pasado lunes, con un mes de retraso, la actualización del sistema operativo iOS por fin incluía una nueva generación de ideogramas y, entre ellos, el del plato más internacional de la gastronomía española.

La iconografía de la paella es distinta en función de la plataforma –la de iOS lleva mejillones, gambas y guisantes, mientras que otras incluyen ingredientes diferentes–, pero el caso es que la receta valenciana ya figura entre los famosos iconos de WhatsApp, rodeada de patatas fritas, nigiris, pizza, kebabs, tacos y otras delicatessen de la cocina universal.

La transmutación de la paella analógica a la iconografía digital no ha sido, sin embargo, un camino de rosas. La idea surgió hace dos años, en el transcurso de la entrega de premios del portal Wikipaella, cuya gala presentaba el cómico valenciano Eugeni Alemany. Se trata de una “asociación sin ánimo de lucro para el conocimiento y reconocimiento de las auténticas paellas valencianas”, que cuenta con el apoyo de la Generalitat Valenciana y de la Academia Valenciana de Gastronomía, entre otras instituciones.

Durante el evento, sus participantes expusieron en voz alta una inquietud que les afectaba de manera colectiva: WhatsApp incluía iconos gastronómicos tan básicos como el muslo de pollo o la cola de gamba rebozada, pero marginada al plato más emblemático de nuestro recetario. El encuentro concluyó con la proclamación de Eugeni Alemany como portavoz de la causa. Fue el pistoletazo de salida de una aventura internacional para conquistar el emoji de la paella.

Lo que comenzó siendo un chascarrillo de sobremesa enseguida se convirtió en una petición formal de apoyo a Tim Cook, consejero delegado de Apple, a través de la plataforma change.org. A la iniciativa se sumó también una conocida marca de arroz, que financió expediciones y puso en marcha campañas en las redes sociales bajo el hashtag #Paellaemoji. Llegó a ser dos veces trending topic mundial.

Alemany incluso se desplazó a San Francisco, donde pudo comprobar que buena parte de la población no sólo conocía la paella, sino que además poseía conocimientos importantes sobre técnicas e ingredientes. El cómico, micrófono en mano, fue llamando a la puerta de las grandes corporaciones tecnológicas de Silicon Valley, hasta lograr el número personal de teléfono de Mark Davis, presidente y cofundador del consorcio Unicode, la organización que gestiona los iconos de los emoji y de la que forman parte compañías como Apple, Microsoft o Google.

Aunque Davis no se comprometió a nada, reconoció haber comido varias paellas en su vida y ofreció algunas pistas sobre cómo podía lograrse el emoji de la paella: esencialmente demostrar que es un término conocido en todo el mundo y que en España se utiliza masivamente en las comunicaciones digitales.

Ante ese reto, se pusieron en marcha distintas campañas online y a través de redes sociales, que lograron que la operación #Paellaemoji recabara apoyos en todo el mundo. Estos guiños internacionales sirvieron para crear un vídeo que se remitió a Unicode para demostrar que la paella es un término tan internacional como el sushi o la hamburguesa.

Finalmente, en julio de 2015, el propio Mark Davis anunció en un tuit que la imagen de la paella había entrado entre la nueva hornada de ideogramas que aspiraban a convertirse en emojis mundiales.

La operación también tuvo parada en Japón, donde Eugeni Alemany se entrevistó con Shigetaka Kurita, el creador de los emojis, que dio el visto bueno al diseño oficial del ideograma de la paella emoji, que como la auténtica lleva pollo, conejo, judías verdes y garrofón, además de arroz.

A lo largo del tiempo fueron sumándose nuevas voces en apoyo a la iniciativa, como la del popular chef asturiano afincado en Estados Unidos José Andrés, que abrió nuevas puertas, o la de congresistas de todas las fuerzas políticas españolas.

Tras dar varias veces la vuelta al mundo, la campaña #Paellaemoji culminó con la inclusión del icono de la paella en la versión 9.0 de Unicode, el pasado verano, y su progresiva actualización en los sistemas operativos de todos los smartphones del mundo. Hoy, el ideograma de la paella es enviado y recibido miles de veces al día, simplemente por el placer de compartirlo. Constituye el primer icono típicamente español de WhatsApp y uno de los mayores ejemplos de viralidad cultural que se han impulsado desde nuestro país.



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