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12 Jun 2017

Gabriela V. Orille: “El 53% de los españoles usamos al menos una fintech; en eso somos líderes en Europa”


Hoy a comenzado en Tel-Aviv una nueva edición de la ‘Misión Israel 2017’, que organiza Adigital, en colaboración con ICEX y Red.es. En esta ocasión, viajan nueve empresas españolas para conocer el ecosistema de startups dedicadas al sector Fintech que operan en este país, uno de los más potentes del mundo.

Para comprender mejor qué retos de futuro afronta el Fintech y qué posibilidades tiene de transformar el negocio de la banca, nos hemos puesto en contacto con una verdadera experta: Gabriela V. Orille, que es la responsable de Innovación de Andbank, y que está especialmente volcada en este sector emergente que une a la tecnología el universo de las finanzas.

¿Para los profanos en la materia, podría explicarnos con palabras sencillas qué es Fintech

Es un acrónimo resultante de unir dos palabras inglesas: FINance & TECHnology. Se refiere a empresas de servicios financieros que utilizan la tecnología

más avanzada para ofrecer nuevos productos y servicios de un modo innovador, reduciendo el time to market (tiempo que tarda un producto o servicio desde que se concibe hasta estar disponible en el mercado), mejorando la experiencia de cliente y contribuyendo al desarrollo de nuevos modelos de negocio.

¿Cuáles son las diferencias más importantes que aporta el Fintech frente a la banca tradicional?

Gracias a esa tecnología han sido mejores a la hora de construir interfaces más sencillas vinculadas al móvil, puntal principal en esta nueva revolución, pues será el dispositivo a tener en cuenta –máxime si examinamos el informe de PWC Fintech 2016 donde leemos que en 2020 más del 60% de los clientes del sector financiero tradicional accederá a éste a través del móvil–.

A su vez se han centrado en resolver necesidades del cliente y han conseguido reducir el time to market de sus productos y servicios, que están disponibles desde cualquier sitio, en cualquier momento y en ciertas ocasiones a costes más reducidos. Todo esto les ha permitido ganar cuotas de confianza, en un momento donde la banca no está en su punto más álgido.

A consecuencia del Fintech, ¿cómo cree usted que será la banca del futuro? ¿En qué se traducirá para la relación con el cliente o los servicios?

Para responder a esta pregunta tenemos que introducir dos conceptos en auge: APIs (interfaces de programación de aplicaciones) y PSD2 (nueva regulación europea sobre pagos), a través de las cuales la transformación que vivimos tomará mayor velocidad y tracción.

Una API es una Interfaz de Programación de Aplicaciones, es decir un sistema que permite comunicar un software con otro a través de un lenguaje de programación, haciendo posible que empresas se intercambien datos no sólo entre ellas sino entre ellas y los usuarios.

Estas APIs, por tanto, nos permiten acceder a otros mundos, siendo la base de los nuevos modelos de relación y objeto de inversión, pues vemos cómo las empresas tradicionales comienzan a incrementar posiciones en ellas, principalmente con dos propósitos: Mejorar la experiencia de usuario y crear valor añadido, y optimizar el negocio.

Las posibilidades económicas que nos brindan son enormes y no solamente resultan exclusivas para el sector digital, convirtiéndose en una oportunidad tanto para el cliente como para la empresa.

Con ellas se posibilita el incremento de ingresos, la reducción de costes, la sostenibilidad del negocio, el delivery de nuevos productos/servicios y la reducción del time to market. Volviéndonos más eficaces, accesibles y con una mayor capacidad de personalizar. Recordemos que en esta nueva era el “café para todos” se acaba y el cliente demanda una mayor personalización. Quiere que le ofrezcamos algo para él, acorde a sus necesidad, a su capacidad de ahorro/inversión y a sus deseos.

Actualmente el ecosistema de APIs es robusto, ya hay más de 750.000, y muchos creen que de la unión con la banca saldrá el modelo de banco del futuro, convirtiendo a los bancos en un Bank as a Service (BaaS), un market place financiero. Viendo a estas Fintech como colaboradores y no como rivales. De este modo el banco se nutre de las características de estas nuevas empresas y ellas a su vez acceden a los clientes de los bancos y a una valoración tanto interna como externa.

Esta colaboración es algo reflejado en los diferentes estudios. En los últimos informes de CapGemini, por ejemplo, se mostraba que más del 60% de los directivos de la banca consideraba que era necesaria esta alianza.

Si revisamos otros informes leemos cómo el 70% de los directivos anunciaban que con la PSD2 el cambio será estructural. Avancemos que el 73% del capital invertido en Fintech desarrolla temas relacionados –de forma directa– con el negocio de banca personal y pymes. Recordemos que más del 40% de los ingresos de la banca tradicional provienen justamente de estos segmentos.

¿El Fintech es ya un gran negocio?

Mueve más de 22.200 millones de dólares al año y se estima que en el 2025 superará los 30.000 millones. El valor de las Fintech en España viene creciendo de forma exponencial en los últimos años. De los 35 millones de euros en 2014 se ha multiplicado hasta superar los 200 millones en el 2016 y parece que la evolución seguirá siendo al alza.

¿Y exactamente en qué sectores? Crowlending, crowfunding, crowfactoring son las que aglutinan este valor. Será interesante -por nuestra propia idiosincrasia- ver el crecimiento del crowfunding inmobiliario.

En el caso de la gestión, vemos cómo modelos de roboadvisors se introducen poco a poco en nuestro mercado, si bien aún están lejos de los volúmenes que se manejan en Estados Unidos: Betterment LLC tiene, por ejemplo, 7.356 billones americanos de dólares bajo gestión.

¿Cuáles son los productos estrella del Fintech?

Pagos sin lugar a dudas, con unos volúmenes de transacciones de 2.672 billones americanos de dólares solo en este 2017. Le siguen los préstamos, los agregadores financieros y el crowlending/crowfunding.

Casi en un 50% se dirigen al cliente Retail, siendo menos del 40% las dedicadas a empresas y apenas un 15% las que realizan el negocio mixto.

Dentro de la categoría de inversiones vemos cómo ya un 20% de los clientes utilizan Fintech para la gestión de dichas inversiones.

Sin embargo, aún hay muchas personas que no tienen confianza en el entorno digital. ¿Cómo va a tratar el sector de convencerles?

En el caso español tenemos que estar orgullosos, pues el 53% de los españoles usamos al menos una Fintech. De hecho somos líderes en Europa. Así lo veíamos reflejado en un estudio de CapGemini y de Linkedin. Pero aún estamos lejos de los líderes, ese 53% se antoja muy bajo si lo comparamos con el 84% de China o el 77% de India.

Aún queda mucho trabajo, pues tan solo el 23,6% de los clientes dicen que confían en las Fintech contra el 36,6% de confianza que ostentan las empresas tradicionales. La diferencia radica en el tratamiento del fraude, la calidad del servicio y la transparencia.

El propio devenir de la sociedad con los cambios en las pautas del consumo, la solución de las necesidades, la entrega de experiencias personalizadas y avanzadas harán que se gane terreno en la confianza del cliente, tanto para la banca como para las Fintech. Recordemos que el 60% de las instituciones ve un futuro colaborador con las Fintech, si bien en la misma medida están desarrollando herramientas internas.

¿Dónde está ubicadas las empresas más importantes de Fintech?

Si tuviéramos que marcar los centros más importantes de Fintech no dudaríamos en hablar de Estados Unidos, quien lidera los rankings por personal y millones invertidos. Pero si quisiéramos afinar hablaríamos de Silicon Valley, donde encontramos ejemplos como LendingClub, Prosper o SoFi. El segundo lugar en esta lista se lo concederíamos a Londres (Uber/TransferWise…), seguido por Nueva York (que cuenta con roboadvisor Betterment), Pekín/Shanghai (que por tamaño quizás deberían liderar el ranking), Singapur, Berlín (donde encontramos a N26, “culpable” en cierta medida de los Onboarding Digitales que vemos actualmente en nuestro país), Estocolmo (Klarna) y Nueva Delhi.

Pero también deberíamos destacar los Hubs que encontramos en Tel Aviv o París que, siguiendo la evolución a la que estamos acostumbrados, no deberían tardar en acercarse a los grandes pesos pesados, siendo Israel uno de los países con el ecosistema más atractivo.

Es importante subrayar cómo el soporte gubernamental que hemos visto en Gran Bretaña, extendido a Hong Kong y Singapur, hace que destaquen como localizaciones en este mundo Fintech.

¿Cuál es el grado de avance del mercado español?

Podríamos decir que multiplicando por tres, si analizamos el último mapa publicado por Finnovating -en marzo de 2017- contamos más de 300 compañías, 240 englobadas en Fintech y otras 60 en Insurtech.

Según la AEFI, cada semana se registran un mínimo de 2 startups nuevas y esperan que en el 2018 contemos con más de 400.

¿Qué retos afronta el Fintech de cara al futuro?

Desarrollar mercado, ganar la confianza de los usuarios y la regulación, tanto desde un punto de vista de las nuevas normativas europeas como el desarrollo por parte de las autoridades de modelos que dinamicen este sector: haciendo que el talento nacional se mantenga “en casa” y atrayendo el extranjero.

¿Esta digitalización de la banca y las inversiones se traduce también en una mayor transparencia?

Sin lugar a dudas. Y en una mayor competitividad, dotando al cliente de un mayor poder.

En la ‘Misión Israel’ que acaba de comenzar distintas empresas españolas visitan compañías Fintech de este país. ¿Qué beneficios considera que les puede aportar esta experiencia?

Estuve recientemente y siempre quedan cosas por ver, pero no es de extrañar porque cuenta con la mayor concentración de startups (se crean 2 a la semana, con una población de 8,5 millones de habitantes). Compite de tú a tú con Estados Unidos en temas de tecnología, es líder mundial en número de patentes y es el país que más invierte en investigación y desarrollo (4.5% del PIB).

Recomiendo la lectura del libro ‘Start-up Nation: la historia del milagro económico de Israel’ (Dan Senor y Saul Singer). Tiene ya unos años pero ayuda a entender ese espíritu emprendedor y los motivos por los cuales han conseguido situarse en el pódium del sector Fintech.



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