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23 Jun 2017

¿Hacia dónde va el periodismo tecnológico? Ganadores y finalistas de los premios Accenture nos proporcionan pistas


El pasado 14 de junio Accenture hizo entrega de sus premios de periodismo, que reconocen los mejores trabajos publicados en el último año en medios de comunicación, sobre Economía Digital, Innovación y Tecnología, y en los que colabora Red.es.

Una vez conocido el resultado, desde unblogenred.es nos hemos puesto en contacto con todos los ganadores y finalistas de las tres categorías, con el objetivo de desentrañar hacia dónde va el periodismo de tecnología, cómo hay que ofrecer este tipo de contenidos a los lectores y especular también sobre los temas que cobrarán mayor protagonismo en el futuro. Pensamos que nadie mejor que ellos para definir y pronosticar las últimas tendencias en comunicación del sector TIC. Bajo esa premisa, les hemos hecho tres preguntas: 

1ª) ¿Cómo han evolucionado los temas relacionados con tecnología, economía digital e innovación?

2ª) ¿De qué se estará escribiendo sobre Tecnología dentro de diez años?

3ª) ¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de informar sobre transformación digital e innovación?

Y esto es un resumen de lo que nos han respondido Mar Abad (Yorokobu), Rubén González (El Mundo), Rodrigo García (Agricultura), Miguel Ángel García Vega (El País), David Page (El Independiente), Manuela Astasio (Eslang), Mario Moreno (Computerworld) y Emilia Pérez (Efe):

 

MAR ABAD (Yorokobu)

Ganadora en la categoría de Innovación por “Dos veinteañeros están creando una nueva industria española de transporte espacial”.

1ª) Evolución de temas: La tecnología y lo digital tienen tanta presencia en nuestra vida que empieza a resultar raro hablar de ellas como disciplinas aparte. Los adolescentes de hoy descubrieron Internet antes de aprender a escribir. ¿Cómo van a entender ellos un mundo que marca una frontera entre lo digital y lo analógico? Para ellos solo existe un mundo, y en él, Internet es tan imprescindible como el aire. La forma que tenemos de ver el mundo los ‘adaptativos digitales’ caducará muy pronto.

Respecto a la innovación, recuerdo que a finales de la década de 2000 hubo un interés grandísimo por parte de los lectores y la prensa sobre nuevos proyectos, startups, inventos… Tengo la sensación de que ese interés ha decaído un poco entre la audiencia. A principios de la década de 2010, muchas personas empezaron a desplazar su atención hacia otros temas más sociales. Al menos, esa ha sido la tendencia clarísima en Yorokobu y en los medios internacionales que sigo a diario.

2ª) De qué se escribirá en 10 años: Creo que eso no lo sabe ni Elon Musk. 😉 Ni siquiera sé cómo serán los medios dentro de diez años. Es muy probable que hayan cambiado las formas narrativas e incluso los formatos. No sabemos cómo evolucionarán las redes sociales ni los dispositivos. Yo creo que la única respuesta acertada de cara al futuro es ser flexible, receptivo, abierto de mente y esperanzado.

3ª) Cómo hay que informar: Lo más importante es contar las cosas con claridad. Mi meta es que el lector sienta que la transformación digital es algo que afecta a su vida y que es importante que siga conectado al avance del tiempo. A veces, cuando nos hacemos mayores, nos vamos retirando del mundo y nos acomodamos en los referentes de la época en la que éramos jóvenes. Tremendo error. El presente y el futuro son apasionantes. Y tanto el presente como el futuro necesitan a todas las personas para que la sociedad avance: jóvenes, adultos, niños y, por supuesto, también mayores, por la perspectiva histórica que nos pueden dar. A mí me encanta ir a hemerotecas y archivos históricos a buscar ideas. No conozco mayor fuente de innovación que actualizar el pasado.

 

RUBÉN GONZÁLEZ (El Mundo)

Finalista en la categoría de Innovación por “Se busca perfil serio, eficaz… y no humano

1ª) Evolución de temas: La principal diferencia entre este tipo de temas y los restantes asuntos que dan forma a la actualidad informativa (política nacional e internacional, sociedad, deportes o cultura) es que caducan mucho más rápido. Es decir, lo que hoy es noticia en el ámbito de la tecnología, la economía digital o la innovación puede haber desaparecido del primer plano informativo pasado mañana. Por tanto, habría que ver de qué se hablaba hace unos años para observar cómo han cambiado los contenidos de carácter tecnológico desde entonces… Veremos que los wearables no han sido la revolución que se anunciaba (al menos para quienes no son runners); que vender a través de Internet ya no es un deseo o un objetivo de cualquier negocio, sino una realidad; o que los robots no han sustituido a los cirujanos cuando vamos al hospital para someternos a una operación quirúrgica…

2ª) De qué se escribirá en 10 años: Basta con echar la mirada atrás esa misma cantidad de tiempo para ver que es casi imposible responder a esa pregunta… Hace 10 años, Steve Jobs aún no había presentado el iPhone (lo hizo en septiembre de 2007), por lo que no había rastro ni de smartphones ni menos aún de las herramientas que los han acompañado (WhatsApp, Pokémon Go…). Y en materia de navegadores, el Explorer de Microsoft disfrutaba de una situación de casi monopolio, mientras que Google Chrome aún no había nacido (y hoy domina ampliamente el mercado)…

Yo lo que espero es que la tecnología, dentro de una década, haya contribuido a reducir las desigualdades sociales que existen en la actualidad, en lugar de incrementarlas. Es decir, que un habitante de Togo lleve en el bolsillo el mismo modelo de smartphone que uno de Madrid, y no el que esta persona desechó hace un par de años. Y también espero que exista una relación mucho más estrecha entre las mujeres y la tecnología, que implique más mujeres formándose, trabajando y liderando lo digital. Por otra parte, también intuyo que serán unos pocos gigantes los que seguirán liderando la industria tecnológica, tal como ha ocurrido hasta ahora…

3ª) Cómo hay que informar: Para que una nueva tecnología termine implantándose de forma masiva no solo debe ser innovadora, sino que también necesita del beneplácito del público. Y eso exige que sirva para dar respuesta a una necesidad real y que, además, lo haga a un coste asumible. Tenemos miles de ejemplos de tecnologías que no han conseguido aunar esos dos requisitos, como el coche eléctrico (que no termina de llegar) o las gafas inteligentes (¿qué fue de las Google Glass?). Por tanto, es la gente con sus actos cotidianos y sus decisiones la que decide de qué tecnologías se hablan en los medios de comunicación…

En todo caso, el tratamiento de estos temas debe guiarse por los mismos criterios deontológicos que los que deberíamos usar para cualquier otro contenido informativo (veracidad, honestidad, rigor…). Pero también habría que huir de las posturas tremendistas, tanto desde un punto de vista positivo como desde otro negativo… Quiero decir: ni la transformación digital va a ser la panacea que convierta a cualquier empresario un poco espabilado en multimillonario, ni se traducirá exclusivamente en la destrucción de millones de empleos “convencionales”.

 

RODRIGO GARCÍA (Agricultura)

Finalista en la categoría de Innovación por “La logística del futuro”

1ª) Evolución de temas: Si echamos la vista atrás y consultamos reportajes sobre estas temáticas publicados hace 5 o 10 años, comprobaremos que han cambiado muchos elementos: los temas han pasado de un enfoque más cercano a la ciencia ficción, a hipótesis y experimentos para ser más tangibles, más didácticos y con un tono más divulgativo. Durante los años de la última crisis económica se dejó de lado la vertiente más innovadora, más científica y desde hace un año o dos han recuperado cierto protagonismo. Ahora se publican reportajes donde la experiencia en primera persona de los entrevistados es fundamental y donde se demuestra que el crecimiento económico de un país y de una sociedad concreta tiene mucho que ver con la innovación y la digitalización.

2ª) De qué se escribirá en 10 años: Las secciones de tecnología es muy probable que desaparezcan de los medios. La razón es muy sencilla: dentro de unos años cualquier sección informativa estará impregnada de tecnología. No sabemos aún cómo, pero la política, los temas sociales, la cultura, el deporte o el estilo de vida tendrán mucho que ver con la tecnología, la innovación, las redes sociales, los foros online de participación… Y desde luego la economía, disciplina sobre la que gira gran parte de la actividad diaria de cualquier sociedad, será cada vez más digital, circular y colaborativa.

3ª) Cómo hay que informar: Poner al lector en el centro del discurso periodístico es la clave para mantener el vínculo entre medios y audiencia. Escribimos e informamos para una audiencia a la que conocemos mejor que nunca. Por eso es importante ofrecerle una visión de futuro lo más clara posible y darle soluciones, ideas y opciones para tener una opinión crítica sobre la tecnología, la innovación y sus avances. Qué puede ser útil y qué no. Por qué confiamos en unas fuentes informativas y no en otras. Qué supone una amenaza y qué representa una oportunidad. Los ciudadanos son cada vez más digitales, pero también agradecen ciertas guías para caminar en un terreno que cambia día a día y que no siempre sabemos hacia dónde nos lleva. ¿La mejor herramienta? Un discurso con un lenguaje tan cuidado como conciso y claro. Un tono divulgativo y cercano. Un cuestionamiento vivo en todo momento sobre qué clase de personas somos y en qué entorno nos movemos.

 

MIGUEL ÁNGEL GARCÍA VEGA (El País)

Ganador en la categoría de Economía Digital por “Los algoritmos se apoderan de la economía”.

Miguel Ángel responde a las tres preguntas planteadas con la siguiente reflexión:

Todos los temas, independientemente de la materia, exigen ser escritos de una única forma: con elegancia. En el periodismo tenemos una enorme tendencia estos últimos años a hablar de formatos, dispositivos, sistemas de lectura, y se nos olvida que la esencia de este oficio no es la tecnología sino las palabras. El periodismo está concebido con ellas desde la noche de los tiempos. Cualquier tema puede ser un gran tema si se encuentra la forma correcta, atractiva y humana de narrarlo. No sé de qué se escribirá en una década en las secciones de Tecnología. Pero sé que si no hallamos una manera elegante de hacerlo tal vez, ahí fuera, leyéndonos, no quede casi nadie. The New York Times cuida mucho sus palabras y su elegancia y tiene un modelo que funciona en digital y en papel, El País cuida mucho sus palabras y su elegancia y tiene un modelo que funciona en digital y en papel; no creo que sean casualidades.

 

DAVID PAGE (El Independiente)

Finalista en la categoría de Economía Digital por “El mundo sin petróleo se acerca… y no será el apocalipsis“, escrito con Marta García Aller.

1ª) Evolución de temas: Los reportajes han pasado de ser prácticamente catálogos de futurología a convertirse en reportajes de actualidad; de lo que se podría soñar con hacer en el futuro a lo que las empresas ya están consiguiendo hacer realidad. Tengo la impresión de que, aunque aún se sigue escribiendo sobre avances futuros, se ha dejado de explotar el tono de ciencia ficción. Y ahora este tipo de temas ha pasado a asentarse como información sobre los siguientes pasos reales que se van a dar con la tecnología ya actual como base.

2ª) De qué se escribirá en 10 años: Es imposible saberlo. Y es bueno que así sea. Dentro de diez años la tecnología de la que se informará probablemente sea una evolución radical y ahora casi impensable de la tecnología actual o tecnología absolutamente nueva. La evolución tecnológica ha tomado tal velocidad que es difícil anticiparse.

3ª) Cómo hay que informar: El objetivo sería saber conjugar información especializada e información para todos los públicos. Saber hacerlo sería la clave para captar tanto al público con conocimientos avanzados como al común de los ciudadanos. Información especializada y divulgación a partes iguales. Es difícil, pero es la única forma de aportar valor y hacerlo con el suficiente contexto como para llevar estos temas al gran público.

 

MANUELA ASTASIO (Eslang)

Finalista en la categoría de Economía Digital por “La banca en tiempo de millennials: cuando no solo pesan las comisiones

1ª) Evolución de temas: Diría que han desdibujado sus límites con el resto de temáticas, permeando en otras secciones como cultura, sociedad, economía… La tecnología ha penetrado de tal forma en nuestras vidas que ha pasado de ser una materia muy específica a convertirse casi en una excusa para hablar de otras cosas: de lo que nos permite hacer, de los retos que nos plantea, de lo que nos enseña de nosotros como sociedad, de a dónde queremos que nos lleve…

2ª) De qué se escribirá en 10 años: Pienso que dos de los temas centrales ahora mismo, seguridad y privacidad, seguirán en el ojo del huracán. Seguiremos enviando una enorme cantidad de información a través de la red y, aunque me gustaría pensar que cada vez lo haremos de forma más consciente e informada, sospecho que todavía nos queda mucho por aprender, en alguna ocasión probablemente a base de sustos.

3ª) Cómo hay que informar: Por un lado, el bagaje tecnológico. Que casi todo el mundo maneje un smartphone no significa que dominen términos y conceptos que a veces los periodistas nos empeñamos en repetir como loros sin contextualizar y sin pararnos a pensar si de verdad aportan tanto a nuestras informaciones. Por otro lado, creo que es nuestra responsabilidad mantener los pies en la tierra para “proteger” a nuestros lectores de todos los boom por los que es tan fácil dejarse llevar en este sector. Hace un par de años, por ejemplo, no parábamos de hablar de las Google Glass, pero el tiempo ha demostrado que 2017 nos depararía otras cosas. Creo que es nuestra obligación para con el lector intentar mantener la mente fría y mostrarle que hay vida más allá del hype de turno.

 

MARIO MORENO (Computerworld)

Ganador en la categoría de Tecnología por “Blockchain. La tecnología que transformará los mercados

1ª) Evolución de temas: La mayor revolución fue la llegada de Internet que cambió drásticamente la forma de hacer negocio. Palabras como cloud, Internet de las cosas, etcétera, han facilitado la internacionalización de las empresas. Teniendo en cuenta que en España el 95% del entramado empresarial son las pymes, el acceso a la tecnología en este tipo de organizaciones era muy costoso. La llegada de Internet supone la democratización de la tecnología. No solo la empresa del Ibex 35 puede acceder a las últimas innovaciones tecnológicas, sino que gracias al cloud y estas plataformas, la pyme puede acceder a nuevas oportunidades. Ha habido una alineación cada vez más importante entre la parte de tecnología y la de negocio. Ahora hablan el mismo idioma, creando un nuevo escenario de oportunidades.

2ª) De qué se escribirá en 10 años: Al final el denominador común de todas las tecnologías son las personas. Todo lo que creamos está pensado para mejorar nuestras vidas, hacerlas más cómodas, innovar en torno a los trabajos y sus procesos… Es muy probable que no sepamos de qué tecnologías se hablará dentro de 10 años. Es más, se dice que tanto las carreras y los trabajos del futuro más cercano (en torno a una década) aún no se han inventado. Probablemente se seguirá hablando de robótica, inteligencia artificial o machine learning porque son ciencias que están en fase de gestación. Lo único cierto es que el denominador común seguirá siendo el ser humano.

3ª) Cómo hay que informar: Lo importante es que el lector asimile y conozca de una manera sencilla cuál es el valor de la transformación digital y de qué modo va transformar su vida también. Entendiendo que el lector de ComputerWorld es parte de las grandes organizaciones, lo importante es que entienda como estas nuevas innovaciones van a impactar directamente en la evolución de su negocio. Hablamos de nuevas formas de entender al cliente y los procesos, pero siempre teniendo en cuenta que hay que poner al cliente en el centro de la estrategia global. Cualquier empresa que no tenga la innovación dentro de su estrategia global está condenada a quedarse atrás.

 

EMILIA PÉREZ (Efe)

Finalista en la categoría de Tecnología por “España vive un imparable crecimiento de las comunicaciones entre máquinas

1ª) Evolución de temas: Creo que hace unos años era todo más previsible. Los temas tecnológicos estaban más circunscritos a un sector, la innovación parecía proceder siempre de las mismas empresas y organismos, y la tecnología no impactaba en toda la realidad. Ahora el panorama ha cambiado. Todo es digital y todo está afectado por la transformación digital, no sólo los distintos sectores económicos, también la educación, la salud, el periodismo, el entretenimiento… Las innovación, además, llegan de cualquier parte. La gran transformación que cambiará la forma en que nos comunicamos puede ser el resultado de la investigación de dos estudiantes. Por eso es necesario estar muy al día, leer mucha información de fuentes internacionales, tanto de universidades como de empresas, asistir a muchas ferias… Es un desafío constante.

2ª) De qué se escribirá en 10 años: ¿Quién sabe? Todo cambia tan rápido que es muy complicado hacer predicciones a tanto tiempo vista. ¿Quién nos iba a decir en 2007, por ejemplo, que una aplicación móvil se iba a cargar una línea de negocio tan rentable para las operadoras como los SMS? ¿O que iba a desaparecer un coloso en telefonía como Nokia? Lo que parece seguro es que para entonces el 5G ya estará completamente desplegado, se habrán multiplicado los objetos conectados, se habrá incorporado la inteligencia artificial a todo tipo de dispositivos y se habrá popularizado el coche autónomo. Pero me pregunto si dentro de diez años habremos dado respuestas a grandes dilemas que generan las nuevas tecnologías en temas claves como la privacidad o la propiedad de los datos, o seguiremos dándole vueltas a la necesidad de una constitución digital.

3ª) Cómo hay que informar: Creo que si siempre es labor del periodista explicar al lector el mundo en el que vivimos, en este tipo de información esa misión es doble, porque el mundo tecnológico es complejo, cambiante, en ocasiones lejano, porque hablamos de disrupciones tecnológicas mucho antes de que sean palpables para el ciudadano, y lleno de anglicismos y palabras técnicas que a veces hacen que el mensaje se pierda. Y, sin embargo, son informaciones cruciales sobre el mundo que está por venir o, incluso, que está llegando ya y que tienen un impacto muy directo en la sociedad. Por eso es muy necesario hacer pedagogía, explicar con palabras asequibles de qué estamos hablando.

También tenemos que hacer un gran esfuerzo de selección: son muchas las fuentes de información y muchas las informaciones y hay que saber separar el grano de la paja. Y, sobre todo, contextualizarlo, porque en muchas ocasiones las informaciones proceden de partes interesadas que quieren que se hable más de un desarrollo que de otro y es nuestro deber dar la importancia a lo que la tiene.

…………….

La tercera finalista en la categoría de Tecnología fue Andrea Gómez, de Computing, por “El nuevo ángel disruptor”. A Andrea la hemos pillado en plenos exámenes, así que la hemos dispensado de responder a estas preguntas.

Red.es, Fundéu BBVA y la Fundación Tomillo conforman el Consejo Asesor de estos galardones, con la misión de valorar todos los trabajos presentados y seleccionar los tres mejores de cada categoría. Los vencedores finales, sin embargo, fueron elegidos en esta ocasión por un jurado compuesto por personas de reconocido prestigio, entre los que también figuraba nuestro presidente y secretario de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, José María Lassalle.

Desde unblogenred.es reiteramos nuestra felicitación a los ganadores y finalistas, y les agradecemos su colaboración para este post, en el que han aportado conclusiones muy interesantes.



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