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04 Nov 2016

La factura electrónica en España ya evita la tala de 5.000 árboles y 52.000 horas de trabajo


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2015 fue el año de la factura electrónica en España. Alcanzó un crecimiento de más del 15% en el intercambio de facturas entre empresas (B2B), que se suma a los 10 millones de e-facturas que las Administraciones Públicas (AAPP) intercambiaron con sus proveedores (B2G), según el Estudio de Implantación de la Factura Electrónica en España realizado por Seres basado en el primer semestre de 2016.

El pasado 15 de enero, entró en vigor la Ley 25/2013, que obliga a los proveedores de las Administraciones Públicas a usar la factura electrónica (facturae) para seguir con la línea marcada por la Agenda Digital para España. Gracias al esfuerzo de todas las partes, cada vez son menos los problemas achacados a la facturae. De hecho, ha supuesto un impacto positivo sin precedentes y se ha establecido como elemento seguro, transparente, ágil y eficiente.

En este sentido, los ministerios de Industria, Energía y Turismo, y Hacienda y Administraciones Públicas, lanzaron la aplicación online FACe, que permite al usuario presentar facturas electrónicas ante cualquier órgano de la administración. Esta aplicación no solo ha favorecido el ahorro energético sino que ha servido como mecanismo de control del déficit y el gasto público, evitando así fraudes por facturas incontroladas.

Según el estudio, las facturas electrónicas emitidas por los proveedores de las AAPP sumadas a las intercambiadas por las compañías españolas, durante el primer semestre de 2015, alcanzaron los 87,7 millones. Esto ha supuesto un ahorro en la gestión para las empresas y las Administraciones Públicas de más de 680 millones de euros durante el pasado año.

Además, la automatización de los procesos asociados a la factura electrónica permitió ahorrar cerca de 52.000 horas de trabajo en la emisión y casi 320.000 horas en la recepción de las mismas, dando como resultado un total de 187 años laborables.

Por su parte, el ahorro medioambiental también es significativo. El papel ahorrado en el intercambio electrónico de facturas fue equivalente a cerca de 5.000 árboles, o lo que es lo mismo un 33% del total del Parque del Retiro, según Seres.

Si hablamos del volumen de facturas, continúa la tendencia descendiente de Cataluña y Madrid y ascendiente de Andalucía, Castilla y León, País Vasco y Galicia en la emisión. En cuanto a las cifras de recepción Cataluña y Madrid siguen a la baja, mientras que Andalucía, Valencia y Galicia continúan al alza.

Madrid es la primera comunidad autónoma conforme al número de empresas tanto emisoras como receptoras de factura electrónica y, por primera vez, Andalucía alcanza el segundo puesto superando a Cataluña en número de empresas receptoras. La tipología empresarial marca la diferencia. De hecho, las medianas empresas han arrebatado el liderazgo tanto a pequeñas como grandes empresas con unas cifras que duplican las del año anterior.



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